martes, 21 de octubre de 2008

Una historia Incompleta.


Porqué se llegan a ella, y porqué se mantienen en ella, son dos razones completamente diferentes. Fue sombrío y sobrecogedor el ambiente que se provoco cuando converse con un hombre que se dedica a la prostitución; su angustia, su dolor interno por la cantidad de mentiras que implica vivir ejerciendo un oficio, que su familia y pareja desconocen, su sensación de desconsuelo y el sentirse íntimamente recluido en un millar de embustes, me impresiono por lo puro de su relato, que sobrecogía con las expresiones de su rostro y el lenguaje corporal que comunicaba miedo y urgencia de protección.

Descubrí que si bien su llegada al mundo de la prostitución, podía entenderse por los factores sociales y ambientales que vivía, me pregunté privadamente si lo justificaba, me sumergí en su relato buscando como ayudarlo a aceptarse, perdonar, perdonarse y ser feliz.Parece extraño que debiera ayudarlo a “aceptarse“, si su ejercicio laboral diario debería estar ya plenamente incorporado. Sobre “perdonar” involucra a quienes lo desampararon y lo “encaminaron” por ese estilo de vida. “Perdonarse” se extiende a seguir en la prostitución ahora, cuando es sólo el dinero “fácil”, sin horario y sin jefe, el que lo mantiene en esta actividad.

Ser feliz comprende entender que sólo la tristeza y su superación, implica los momentos de felicidad, que jamás serán permanentes.
Aceptarse, enlaza reconocerse un “puto”, con toda la carga social que conlleva y con su personal carga moral, que su súper yo, no lo deja del todo aceptar. Los “putos” son inmorales o cuando menos a morales, instrumentos de placer desechables y a los cuales, nadie que los contrata les importan, y cuyos sentimientos son superficiales o inexistentes.

Sin embargo, para este hombre el amor es la fuente que lo lleva al conflicto, porque sin bien produce recursos económicos, con su cuerpo y la sexualidad desenfrenada, su mente y corazón tienen dueño, a quien todo los días, le inventa una historia nueva de su supuesto trabajo en una oficina, con funciones y compañeros que no existen y que conlleva una teatralización agotadora psicológica y físicamente, porque con el debe llevar una sexualidad normal a una pareja de 27 años.

Incluso la teatralización del trabajo es diferente con su familia que con su pareja, para la familia supuestamente trabaja en un Call Center, y de esta manera, no puede juntar a su “amado” con sus padres, y cuando eso pasa debe armar y manejar la situación, para que nunca el tema laboral sea tocado más que superficialmente. Al mismo tiempo el riesgo permanente que la verdad salga a la luz en cualquier momento desarmando su vida en el ámbito amoroso y familiar, pilares de la estabilidad psicológica de cualquier ser humano, lo que lo agobia antes del medio día, presentando síntomas de depresión, que obviamente no está siendo manejada profesionalmente. Perdonar y Perdonarse es igualmente difícil, porque debería perdonar a una familia con quien mal que mal se vincula emocionalmente, y la cual no sabe a dónde, por obra u omisión, lo llevaron con su enfermedad sistémica y funcional, que provocó el desamparo y la falta de contención de un hijo, que hoy debe perdonar a quienes le tendrían que perdonar a él, el “camino fácil” por el cual transita, y una pareja que disfruta de una situación económica estable, generando gastos, no ingresos, pero que “jamás aceptaría” el tipo de trabajo que su enamorado desempeña, y que cuando tangencialmente se ha tocado el tema se muestra intolerante ante la eventualidad de una situación así cercana a él.

Ser feliz, bajo estas condiciones es simplemente imposible, por el estrés, la angustia y la necesidad económica que enfrenta, además de su anhelo de estudiar para salir del camino pedregoso que hoy transita sin los zapatos adecuados.
¿Cuál es el trastorno de personalidad que está detrás, son verdaderas sus intenciones de ser feliz. Quiere obtener la felicidad sin sacrificio ni esfuerzo y sin perder nada?

Verdaderamente su yo interior quiere un cambio, o es una estrategia manipuladora Se puede amar a alguien a quien se le miente potentemente, o es una dependencia afectiva enfermiza y masoquista cuando menos. Será verdad que la pareja no sabe cuál es realmente su trabajo, si los rumores ya le han llegado más de una vez, o prefiere hacerle creer que no lo sabe por el mal momento económico que vive, o por el amor que puede verdaderamente tenerle.Cuánto es lo puro de su relato, que sobrecogía con las expresiones de su rostro y el lenguaje corporal que comunicaba miedo y urgencia de protección, que escribí en el primer párrafo.
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