martes, 25 de junio de 2013

¿ES POSIBLE ENAMORARSE DE MAS DE UNA PERSONA A LA VEZ?

Parejas que son tríos, relaciones paralelas y consentidas por la otra parte, camas para cuatro personas... Los protagonistas de estas exóticas  historias de amor aseguran que en ellas reina el más genuino de los enamoramientos. Sin embargo,  los psicólogos no tienen tan claros los motivos de  estos arriesgados experimentos sentimentales. No aparecen en ningún registro oficial ni salen en las encuestas. Tampoco forman asociaciones para defender sus derechos ni se manifiestan. Ni siquiera se ha inventado la palabra que les denomine sin connotaciones negativas. Para la gran mayoría -para las encuestas, los estudios sociológicos, los medios de comunicación-, simplemente no existen, pero de puertas adentro, al abrigo de miradas indiscretas y en el más absoluto de los secretos, modelos relacionales  alternativos prueban su validez. Son parejas formadas por más de dos personas que conviven a la manera tradicional y, aseguran, unidas por los lazos del amor. U otras que, sin guarecerse bajo el mismo techo con sus amantes, confiesan mantener relaciones paralelas que no son secretas para sus cónyuges. Sea cual sea el caso, tienen en común la misma circunstancia: aseguran que están enamorados  de más de una persona. Y algunos llevan dicha circunstancia hasta las últimas consecuencias: la convivencia. No hay que rascar mucho la superficie para darse cuenta de que la realidad supera siempre a la ley, el diccionario y hasta la propia fantasía. "Hoy, diría que en torno al 20% de las personas en algún momento de su vida tiene una experiencia de este tipo", se atreve a valorar Esteban Cañamares, psicólogo, sexólogo y autor de Por qué le es  infiel (Ed. Amat).

Pareja de tres

Es difícil que cualquiera de estos poseedores de tan ancho corazón acepten hablar abiertamente de su experiencia y admitan públicamente lo exótico  de su vida sentimental. La opacidad de la que se rodean es obligada: la sociedad actual (ni siquiera la holandesa, donde ya es legal el matrimonio homosexual, o las nórdicas, tradicionalmente más abiertas) aún no está preparada para asumir lo que parece un escalón por  encima de la clásica infidelidad cifrada en él/ella y el otro/a. El miedo a la censura social, sobre todo de la familia y del entorno laboral, hace que en todo momento se pretenda una vida de lo más ordinaria, evitando la participación de las parejas en reuniones navideñas, celebraciones de trabajo y similares. Temen el morbo (el tema sexual tiene su miga), que les consideren bichos raros, anormales. Un trío bien avenido Sí lo son Jose, Marcos y Alfonso, los tres rondando la treintena y aún buscando un destino laboral estable. Marcos hace de portavoz de sus compañeros. "Alfonso y yo nos conocimos en  un bar de ambiente. Enseguida nos fuimos a vivir juntos y, como nos sobraba una habitación, pusimos un anuncio. Ahí llegó Jose y enseguida nos dimos cuenta de que había una fuerte atracción sexual que, casi dos años después de consumarse, se ha convertido en una relación a tres en toda regla.
Somos como una pareja normal,  con un miembro más: nos queremos, nos apoyamos y cada uno de nosotros es necesario para la felicidad de los otros dos. Puede ser difícil de entender y no te digo que la convivencia sea fácil, porque tienen que ajustarse los egos, las expectativas, los sentimientos de posesión, pero al final compensa. Y, sí, dormimos en la misma cama". También tres, Carla, Ramón y José han vivido una
tormentosa relación debido a la incapacidad de ella para decidir con quién quiere compartir su  vida. "He probado todo: salir sólo con Ramón, sólo  con José o con ninguno de los dos, pero sólo me siento completamente feliz cuando estoy con ambos.  Ellos lo saben y no han tenido más remedio que aceptar la situación, aunque nos ha costado muchos disgustos. Los hombres tienen un gran sentido de la territorialidad y no es fácil que compartan una pareja, pero yo, por ahora, quiero o todo o nada".

¿Por qué lo llaman amor...?

¿Pero, son estos casos historias de verdadero amor o soluciones de emergencia para parejas en crisis? "No se puede estar enamorado de dos personas a la vez -explica Cañamares-. Si alguna persona así lo  afirma, se está engañando a sí misma o nunca se ha enamorado realmente. Lo que está en juego es otro tipo de sentimientos como el afecto, la costumbre, la compañía... Si uno de los miembros de la pareja introduce una
tercera persona puede estar enamorado de ella, pero no lo estará ya de la primera, a la que le unirán otro tipo de lazos. También puede ser síntoma de una crisis que podría terminar cuando alguna de las personas se enamore realmente fuera de esa asociación". Más aún: los especialistas afirman que detrás de este tipo de relaciones suele haber inestabilidad emocional y, a veces, hasta patologías. "Por lo general, diría que son personas que están a dos pasos de la depresión y así se mantienen a flote. Ese tipo de asociaciones suele durar cierto tiempo, incluso años, hasta que finalmente sus
protagonistas caen en la depresión o en la adicción a las compras, el juego o el alcohol. Contribuyen a mantener un equilibrio inestable que, al final, acaba rompiéndose". 

¿Qué es, entonces, el enamoramiento?

El psicólogo lo define como: "Tener la fantasía de que el otro me va a llenar plenamente, la sensación de que ha vivido los mismos traumas que yo pero tiene otros mecanismos para salir del paso de esos problemas; pensar que el otro tiene en la cabeza los mismos esquemas fundamentales de funcionamiento de
pareja, creer que tiene esas cualidades que siempre deseé y que por fin incorporo mediante la relación; sentir que él/ella lo es todo, algo así como la droga para el adicto, como la madre para el feto. Esa fantasía de que el otro me completa, por definición, sólo se da con una persona. El sentimiento puede resistir el paso del tiempo o atenuarse hasta el aprecio. Ahí es donde puede caber otro u otra". En suma: que algunos llaman amor a lo que en realidad es afecto, compañía o sexo. "Sí, por eso es un tema que se esconde, que es tabú -concluye Cañamares-. Ese tipo de relaciones se guardan en la intimidad porque necesitamos sentir que son más normales de lo que son, porque necesitamos seguir engañándonos". ¿Tiene futuro la pareja? Con la polémica regulación de los matrimonios gays y los múltiples experimentos de convivencia que se dan en la vida real, pudiera parecer que la pareja tradicional (no ya la formada por hombre y mujer, sino la formada por dos personas) corre peligro. Sin embargo, estamos ante una de las instituciones más funcionales socialmente y, por tanto, más  estables de todos los tiempos: de momento, ninguna fórmula alternativa hace peligrar su preponderancia. Vamos hacia una mayor liberalización, huyendo del compromiso. Las parejas tradicionales son demasiado fuertes para los tiempos que corren. Los modelos actuales y futuros serán más 'light' y tolerantes.
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¿Es posible enamorarse de más de una persona a la vez?                           
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