martes, 14 de octubre de 2008

DE DIA UN SER NORMAL DE NOCHE UN ANGEL NOCTURNO


Durante el día es un ser normal como muchos los hay: trabaja para vivir. Para él vivir es trabajar, convivir, divertirse, descansar, cultivarse y estar relación con su entorno inmediato, entre otras cosas.
Tiene aspiraciones interiores que pertenecen al terreno de aquello no dispuesto para ser exhibido ante los demás por un pudor innato. Es reservado y prudente en la medida de su temperamento y carácter.
No le preocupa su aspecto porque de día es un ser normal, y mirarse frente al espejo le produce una sonrisa de complicidad consigo mismo.
Tiene familia y amigos. La idea de casarse no cruza por su mente jamás. Lleva una existencia convencional pero no cargada, la balanza a los requerimientos de una sociedad que le pide patriotismo y su cuota de aporte a la progenie.
¿Quién dice que vida sólo hay una si es posible tener dos en una?
Este ser se convierte por la magia de un hechizo cada noche que invoca al dios de la pasión en un vampiro de forma humana. Con el transcurso de las horas va adquiriendo su rostro, un aire espeso y alrededor de los ojos se le forma una sombra tenue, dándole intensidad a su mirada. Se ve estupendamente sensual, lleva sus alas en los brazos y estas ansiosas de volar para buscar un alma que sacie su ansiedad.
Busca en los lugares nocturnos y trasnochados extraer de una piel cálida, sangre para darle vida intensamente a su noche plena de sentidos y sensaciones que durante el día permanecen en suspenso porque el sol no es propicio con sus rayos que lo iluminan todo.
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