martes, 6 de abril de 2010

Conveniencias de los escritores de la Biblia o simplemente mera mala interpretación de ella.

No es una novedad que muchos cristianos que son gays llevan una lucha entre su fe y ser personas con una sexualidad activa. Y es que las iglesias tradicionales en vez de incluirlos en muchos de los casos los han hecho sentirse marginados, razón por la cual terminaron alejandose de la iglesia. Sobre la homosexualidad y el cristianismo se tienen muchos mitos en la cabeza, es difícil traer ciertas ideas abajo o defender una posición cuando no se conocer con exactitud del tema.
Con este artículo pretendemos echar más luz a ese camino que en vez de ser oscuro debería tener luz y no tinieblas. Porque la fe se ha hecho para vivirla y no juzgarla como ciertas iglesias lo hacen. La Biblia, en nuestra sociedad Judeo-Cristiana, es conocida como la guía principal para muchas personas, resulta interesante ver como muchos cristianos toman literalmente las referencias a los actos homosexuales, mientras que interpretan otros textos con una gran flexibilidad. Hace algún tiempo escuche a una mujer, conocida, que en su campana hablaba en contra de la homosexualidad. Ella se paso una hora aproximadamente hablando del libro de Levíticos

y seguramente los que la escuchaban aceptaron mucho de lo que ella decía, sin embargo, ella misma había roto muchas reglas del libro del Levíticos o de la Biblia, pues a las mujeres no se les permitía que hablaran en la iglesia, ni que enseñaran a los hombres, ni que llevaran vestidos hechos de algodón o de poliéster, y otras leyes que se encuentran en el Levíticos y de las cuales seguramente ella no era consciente en lo absoluto.

¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad? Realmente, muy poco. Jesús no dijo nada, que es lo más significativo. Nos llama la atención las pocas veces que la Biblia toca esta problemática, mientras que a otros temas como (Ej. juicios, orgullo, hipocresía) sobre lo cual si hablan mucho las escrituras, reciben una atención mucho menor y menos apasionada, a todo esto debemos preguntarnos el por que, para poder obtener un juicio equilibrado.

Antes de adentrarnos en el tema, observemos como cada persona entiende las escrituras a través de la luz de lo que se le ha enseñado.

Primeramente debemos conocer que la Biblia no fue escrita en un vacío cultural sino en una cultura y un pueblo determinado, y muchas de sus instrucciones y leyes (Ej. prohibición de comer el cerdo) hoy las clasificamos simplemente como menos relevantes o importantes.

En ninguna parte de la Biblia está la idea de condenar a las personas que son homosexuales. Estas declaraciones, sin excepción, se dirigen a ciertos actos homosexuales. Los escritores bíblicos no tenían ninguna comprensión de la homosexualidad como orientación psico-sexual. Esta verdad es un descubrimiento relativamente reciente. Los autores bíblicos se referían a los actos homosexuales realizados por personas heterosexuales que asumían esta postura con relación al sexo.

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