miércoles, 8 de octubre de 2008

BUENO Y MALO POR DEFINICION


Los polos opuestos de un sentimiento universal. Porque al enamoramiento le sigue el amor y éste se compone de luces y sombras.
Es malo cuando tarda y no llega sin saber dónde está. Al estar platicando y quedarse dormido roncando. Malo al guardar obstinado silencio porque no quiere contestar. En los momentos tensos de no dar una respuesta a una pregunta. Cuando ignora un comentario y su mirada no dice nada es, malo.

Malo volteándose para dar la espalda acostados sólo porque si. Cuando deja la mesa regada de sobras y no limpia. Cuando no quiere ayudar a lavar los platos y deja la puerta abierta por descuido. Cuando le pide un beso y el beso parece de hielo.
Es malo en su ausencia porque no está porque no quier estar. Con su ironía y sarcasmos burlones para castigar. En su competencia absurda por ganar por ganar con argumentos débiles a veces.
Malo con letras grandes en sus posturas inflexibles y sus amenazas cumplidas sin palabras. Al chantajearlo con frases mimosas para ganar ventaja sobre él. Cuando deja las luces encendidas y tira lo que no necesita, en cualquier parte.
Cuando se desenamora porque le dice una verdad que lo rebasa y no quiere aceptarlo. Con sus ligues anónimos y las evidencias a la vista. Es malo, muy malo cuando le siente alguna distancia que va y viene. Con sus resistencias y mentiras aceptadas y negadas. Malo por terco, por aceptarlo y no aligerarlo. Malo por momentos, por lapsos, por ratos.
En sus desenfrenos. Cuando no quiere ser bueno es malo.
Pero bueno, es bueno cuando lo abraza y lo aprieta. Al dejarse encimar y hacerle el amor. Cuando lo mira y le sonríe coqueto. En sus suspiros cercanos, con sus brazos, con sus pasos lentos y sus hombros gruesos.
Bueno porque le dice osito y lo acepta de buen grado.
Al prepararle un sabroso guizado sazonado ricamente con especias y manos de chef de gloria. Al empiernarse tibiamente por las noches con él. Es bueno porque amanecen juntos y hacen el plan para un día de fin de semana.
Bueno porque lo quiere y se muestra dispuesto a complacerle algún capricho o gusto que tenga. Bueno por naturaleza con su mirada tierna, serena y plena.
Bueno por sus manos fuertes, porque sabe el lenguaje Brayle y el mudo. Por su paciencia enorme para aguantar arranques de furia. Bueno porque ama y perdona. Bueno por contar historias bellas. Porque se muestra sensible en momentos difíciles. Bueno porque se le da compartir y dar. Porque se rinde y apapacha. Porque maneja bien en carretera y en la cuidad. Porque domina sus cosas. Porque se empecina y logra, porque otorga, hace y demuestra.
Bueno con su espalda enorme y pies de gigante. Bueno porque corresponde a tomarse de la mano. Porque entra en su vida y deja estar en la de él. Bueno por dentro y por fuera. Bueno porque duerme profundamente y da pie a la caricia extensa y sosegada. Porque le gusta que le bese la piel y le rasque los lugares vedados para todos lo demás. Porque le dice que su cuerpo es suyo y se lo entrega. Por sus erecciones magníficas y su olor personal.
Es bueno y malo por definición. Porque concede y repara. Bueno y malo porque es un nene de más de treinta eneros y los aparenta. Porque lo hace gozar y sufrir. Porque se acerca y se resiste. Porque insiste y consigue.
Por todo eso y más su pareja lo ve bueno y malo, malo y bueno. Por cercano y distante. Por amante, por hombre, por libre y preso a su modo.
Es bueno porque son dos hombres y han aprendido a reírse de eso.
El es malo y bueno por generoso y parco. Por apretar y soltar. Por llegar y por salir... Porque las relaciones de pareja son así. Empiezan con una gran explosión como el Big Bang y tienden a expandirse y contraerse dando lugar a un universo nuevo. Crean constelaciones, nebulosas y estrellas luminosas. En todos los casos, guardan grandes misterios ocultos a los ojos y el entendimiento de quienes quieren comprenderlas.
Porque al enamoramiento le sigue el amor y éste se compone de luces y sombras y sólo lo entienden quienes lo viven y siguen en el tiempo un trayecto, si es que se da, al infinito...
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